La fecha del Black Friday coincide siempre con el cuarto viernes de noviembre, justo al día siguiente de que en Estados Unidos (lugar de origen) se celebre Acción de Gracias. Lo más seguro es que inicie el jueves 24 de noviembre a las 10:00 pm en la web y a las 8:00 pm en redes sociales, y termine el viernes 25 por la noche. Claro, lo anterior es la dinámica para Estados Unidos y Europa, ya que en América Latina, por alguna razón se terminan alargando estas fechas y pasando de black friday, a weekend, week y en algunos casos hasta black month. La idea de esta fecha es presionar al usuario para que realice sus compras en un día y una noche, respondiendo también a un tema de impulso y no de selección. Es decir, cuando solo es un día y todos los sitios web están colapsados en la noche (por eso inicia el jueves en la noche) el usuario no lo piensa dos veces, es decir compra por impulso y rápidamente. Cuando alargas los días, este potencial cliente sabe que lo que desea estará disponible más días y no tiene sentido de urgencia.
Del lado de las compañías en moda, el Black Friday tiene dos opciones, primero, terminar de rematar un stock de mercancías (que es en sentido básico la esencia) pero la realidad de los grandes emporios que venden por Amazon, tienen listo producto diseñado y costeado para vender con descuento, de tal manera que no es un remate de stock, sino producto diseñado exclusivamente para esta fecha.