Lo primero que debemos entender es que en servicios tenemos una escala de productos con relación a un precio, básicamente establece que, a medida que aportamos más valor el precio se incrementa. Esto implica que el nivel de compromiso y confianza del cliente sea mayor en cada peldaño.
En otras palabras, nuestros productos o servicios más caros deben ser los mejores, los que resuelvan mejor X problema. Así que un producto high-ticket o de alto valor es aquel que resuelve un problema de una forma fuera de lo común.
Normalmente se considera que un producto low-ticket suele costar menos de $100 USD, un producto medium ticket suele costar menos de $500 USD y un producto high-ticket suele estar por encima de este valor.
¿Cómo crear un producto high-ticket?
El proceso de creación de un producto high-ticket no es sencillo, obviamente al pretender dar un valor fuera de lo común, es necesario estudiar muy bien a tu cliente potencial y ser capaz de resolver por lo menos uno de los problemas principales.
Pero la base está en tu capacidad de generar confianza a tus clientes y esta solo se logra con el tiempo, conocimiento y seriedad en el proceso. Es decir, no basta con presentarlo al mercado, se requiere una solidez ante el mercado.
Si estas leyendo este artículo y estás pensando en sacar tu compañía, te sugerimos implementar la regla 3×3, que quiere decir:
– Los primeros tres trabajos que realices deben ser gratuitos, con el fin de darlo a conocer y generar testimonios.
– En los siguientes tres, debes cobrar el 50%.
– Los últimos tres cobrar el 75%.
– El cliente número 10 debe pagar el 100% del valor de tu producto o servicio.
Te compartimos algunas recomendaciones a tener en cuenta si buscas vender un servicio High-ticket
1. Define el perfil del cliente ideal
2. Crea una oferta que satisfaga un problema real y específico.
3. Marketing y ventas, no olvides que primero debes atraer clientes por tu contenido, demostrarles qué es lo que te hace diferente en el mercado, qué tienes tú que no tiene tu competencia, despertar su interés, cerrar las ventas y por último deleitarlos con tu servicio.