2023, Resiliencia la palabra clave
El flujo de caja es un estado financiero que nos permite analizar las entradas y salidas de dinero de la compañía, es algo muy parecido a tu cuenta bancaria, en donde se reportan los ingresos y los pagos que se hacen mensualmente. El flujo de caja es un estado PROYECTADO, esto significa que a través de esta herramienta puedes visualizar los escenarios financieros de la compañía. En términos prácticos podrías por un lado, calcular un flujo positivo, cumpliendo tus ventas ingresos y proyectando tus gastos, pero tiene la posibilidad de hacer un flujo mesurado y uno pesimista, el punto es poder proyectar tu compañía y ver cómo responder por los compromisos en esos escenarios.
En procesos de creación de empresas, un estado financiero es clave porque te permite analizar según tu curva de ventas proyectada, dispones de recursos o no para invertir en otros movimientos estratégicos.
Flujo de caja positivo:
Indica que los activos corrientes de la empresa están aumentando, lo que te permitirá liquidar deudas, reinvertir en tu negocio, devolver dinero a los accionistas, pagar los gastos y proporcionar un amortiguador contra futuros desafíos financieros.
Flujo de caja negativo:
Indica que los activos corrientes de la empresa están disminuyendo.
Como empresario siempre te convendrá tener un flujo de caja positivo, pues tendrás más personas interesadas en comprar parte de tu negocio, bancos que estén dispuestos a darte crédito en el supuesto de que haga falta, acreedores que estén dispuestos a darte mercancía por adelantado.
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